Tenemos una elección frente a nosotros. En la que vamos a elegir al nuevo presidente de la República. Entonces, es ‘la más importante’ de todas las elecciones que se celebran. Sólo es una por década, pues lo hacemos cada seis años. También elegiremos senadores de la República.
También votaremos por nuevos diputados. Éstos se eligen cada tres años. Entonces tendremos campañas políticas de todo tipo. En algunos estados se eligen también gobernadores y presidentes municipales. Pero no en todos los estados ni en todos los municipios. Así, la campaña que viene es una singular. Y ésta será como nunca antes se ha dado otra. Pues al parejo de la campaña terrestre y de medios, se deberá hacer también por las redes sociales.
Cuando la campaña del ‘Memo’ (Vicente Fox) y un poco antes, se decía y hasta se presumía que las campañas ya no eran de masas. Sino de medios. Pues quienes no estuvieran presentes en los medios de comunicación constantemente no eran vistos. Así, se hacían grandes inversiones en compra de espacios publicitarios en radio y televisión. En los periódicos. Sin duda era una época de gran bonanza para concesionarios. Por ello surgieron alianzas entre éstos. Y los partidos políticos como los dueños de los medios sabían que dependían unos de otros. Había pues una simbiosis comercial. Una reciprocidad. Como dice el que “se quiere adornar”; era una situación de ganar-ganar.
Pero eso ya cambió. No obstante que se siguen necesitando los medios de comunicación masiva, radio, prensa escrita, televisión y que ahora son regulados por una estulta Ley Electoral, ha surgido un cuarto elemento en la ecuación mediática. Las redes sociales. Las que hace cinco años no eran importantes. Las que en México no se consideraron para elegir al actual presidente de la República.
Y que sí fueron de vital importancia para elegir al presidente de EUA, señor Barak Hussein Obama. Las que hoy en nuestro país serán igualmente importantes. Las redes sociales jugarán un papel preponderante en la campaña del 2012, por la fuerza que ya tienen.
¿Qué tan importante?
Se puede decir que la pérdida de cuatro (4) puntos porcentuales que tuvo este mes Enrique Peña Nieto en las encuestas, se debe a que ha sido la ‘comidilla’ en las redes sociales. Esto a partir del dislate cometido por él, en el Festival del Libro en Guadalajara. Desde el momento en que erró, se convirtió en lo que se llama en inglés un ‘Trendent Topic’, conocido como ‘TT’. En un tema principal. Donde todos quienes comentan en la red social hablan de lo mismo.
No obstante que el hecho en mención sucedió antes de la navidad, casi un mes después aún se habla de ello. No se olvida. La gente de la red social no lo deja pasar. Y eso sólo por nombrar un caso en que la red social ha tenido o tiene que ver. Podría citar el caso de un energúmeno de nombre Miguel Sacal, que golpeó a un empleado de un condominio. De no haber sido porque el hecho se difundió por las redes sociales, hubiera pasado desapercibido para la opinión pública. O qué decir de Kate del Castillo. La más reciente ‘personalidad’ que ha sido señalada despiadadamente y tildado de cuanta cosa se imagine usted que lee, por las declaraciones que emitió. La fuerza de las redes sociales está probando ser descomunal. Fiera. Pero sobre todo, libre.

Dos son las principales redes. Facebook y Twitter. Emerge una tercera, Youtube. Para que se den una idea de lo que esto representa, Twitter alcanzará los 500 millones de cuentas registradas el próximo mes de febrero y Facebook, los mil (1,000) millones de habitantes virtuales. Lo que está llamado a redefinir el poder de la gente y su incidencia en los procesos políticos de toma de decisiones. Claro que los números son mundiales. Pero en México los usuarios se están multiplicando más rápido que los hongos que crecen después de las lluvias.
Es a partir del surgimiento y explosión del Internet, que los ciudadanos en su mayoría, han dejado de ser pasivos. Se han activado tomando parte en el proceso de toma de decisiones. Lo que ha traído aparejado el que los políticos que hacen campaña estén volteando -obligadamente- hacia las redes sociales. Se han dado cuenta que quienes participamos en ellas hemos adquirido una presencia virtual que trasciende a lo real. Entonces, para el diseño de las campañas que veremos, el estar en las redes sociales no sólo es importante, sino que es el paso siguiente y decisivo en la comunicación. Las redes sociales pueden llevar a los votantes indecisos a las urnas. Esto ya lo entendieron y ahora lo atienden. Más les vale.
Hace exactamente un año en la denominada ‘Primavera Árabe’, el 14 de enero de 2011, el dictador tunecino Zine Ben Alí fue depuesto como efecto de la ‘Revolución de los Jazmines’, encabezada por el pueblo de la nación árabe y expandida favorablemente merced a la alta convocatoria de las protestas obtenidas mediante el uso de Facebook, Twitter y otras herramientas de difusión digital.
Qué decir de Egipto y Moubarak y otros líderes. Han sido las redes sociales haciendo política las herramientas que han traído cambios. Esto a los gobernantes y políticos no les gusta porque no pueden controlar las redes sociales. Y no sólo les molesta. Les causa pánico. Acostumbrados a ordenar y a que se les obedezca, no han podido controlar la creciente ola de comentarios en contra de ellos (yellas), que se emiten en las redes sociales. Sobre todo en Twitter.
Lo único que han podido hacer es introducir a ellas sus propios tuiteros, o Troles, (Trolls). Que no son más que busca bullas virtuales que acosan y provocan a las personas que identifican como de partidos contrarios. A los que atacan despiadadamente. Los más comunes hasta ahora son los ‘Chairos’. De las huestes de Andrés Manuel López Obrador. También fácilmente identificables son quienes ya hacen campaña a favor del PAN. Y los menos, son los que ‘tuitean’ a favor del PRI. Pero no tengo la menor duda que esto cambiará conforme inicie la campaña oficial.
El sociólogo Elihu Katz, uno de los padres de la sociología de la comunicación y uno de los más sobresalientes teóricos de las ciencias sociales, ha puesto de manifiesto hoy que las redes sociales han confirmado la influencia del ‘boca a boca’ en procesos políticos ya que los individuos “se dan cuenta de que ya no están solos gracias a las diversas formas de comunicación”. facebook.com/note
En México el 51% de los usuarios de Internet consideran esta tecnología un medio idóneo para decirle al gobierno lo que debe hacer. Y lo están haciendo. Mejor, lo están usando. La fuerza de los tuiteros se está dando a conocer conforme avanzamos. Y la próxima elección constitucional, será la primera elección en que tengamos una gran injerencia. Espero -además- que nuestra inferencia de su fruto. Así y en ambas acciones está El Meollo del Asunto.
Twitter: @elmeoyodlasunto